Cómo ahorrar en la factura de la luz

Ahorrar en la factura de la luz se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para todos los españoles. Y no es de extrañar si tenemos en cuenta que cada vez hay más personas sumidas en la pobreza energética y que los precios de la luz no han dejado de subir desde que comenzase 2017. El pasado lunes 23 de octubre se llegó alcanzar un tope verdaderamente histórico entre las 19.00 y las 20.00. En concreto el precio del megavatio / hora (MWh) llegó a los 182,54 € en el caso de la tarifa regulada o PVPC.

Teniendo en cuenta que se esperan más subidas en la factura de la luz en lo que queda de año y en el siguiente no es de extrañar que todos busquemos soluciones. Por este motivo desde Milán Iluminación queremos compartir contigo algunos trucos para ahorrar en la factura de la luz. Para que no tengas que renunciar a la comodidad pero sí logres ajustar tu presupuesto. ¿Quieres conocerlos? En ese caso, ¡sigue leyendo!

Trucos para ahorrar en la factura de la luz

Controlar la potencia contratada

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) no tener regulada la potencia contratada es uno de los aspectos que más encarece la factura de la luz. Muchos usuarios tienen contratados más kilovatios de los que verdaderamente utilizan. Una manera sencilla de lograr un ahorro interesante es ajustar la potencia contratada a lo que realmente utilizamos.

Para saber cómo calcularlo hemos de pensar en los aparatos eléctricos que utilizamos de manera habitual y en cuántos de ellos usamos a la vez. No hay que bajarla más de lo necesario porque en ese caso los plomos estarán saltando continuamente y estropearemos el sistema eléctrico de nuestro hogar.

Recuerda cada 1,15 KW contratados de más pueden suponer hasta 70 € al año que no tendríamos por qué pagar.

Decidir entre tarifa regulada y tarifa libre

Hoy en día el consumidor final puede decantarse por las tarifas reguladas por el Gobierno para el Pequeño Consumidor (que son conocidas como PVPC) o bien por las que ofrecen de manera libre las diferentes comercializadoras.

Por desgracia no hay una forma sencilla y rápida de decidirse, pues el mercado va variando a lo largo de los meses y en ocasiones una opción puede resultar más interesante que otra. Lo más conveniente es estudiar los diferentes casos para ver qué ofrece mejores oportunidades para el consumidor. Si el mercado libre o el regulado.

No abusar de la calefacción

La temperatura de la calefacción y del aire acondicionado son dos de los factores que más encarecen la factura de la luz. Son muchas las personas que abusan de subir el termostato en invierno o de poner a tope el aire acondicionado en verano. Y cada grado de más supone una aumento del 10 % en la facturación.

Según la OCU la temperatura de una vivienda en invierno debería de estar entre los 19º y los 21º por el día y entre los 15 y los 17º por la noche. En cuanto al verano no es necesario que baje de los 25º. Estas son consideradas como las temperaturas de confort.

Además, para asegurar un buen funcionamiento de la calefacción se aconseja:

  • Purgar los radiadores al comienzo de la temporada de frío.
  • No hay que olvidar que estos no han de estar tapados por muebles puesto que no permitirían que el calor circulase libremente por la sala.
  • Además no hay que colocar ropa sobre ellos y hay que mantenerlos en buen estado de limpieza.

Decantarse por lámparas de bajo consumo

¿Quién dice que tengamos que estar a oscuras para ahorrar en la factura de la luz? Nada más lejos de la realidad. Sobre todo hoy en día que existen todo tipo de lámparas de bajo consumo que pueden suponer un ahorro energético de hasta el 25 %.

Si has de cambiar las bombillas comienza a pensar en soluciones LED. Algo más caras pero mucho más duraderas y eficientes a nivel energético. La inversión en luminarias que incluyan este tipo de bombillas merece la pena y se recupera en un plazo muy corto de tiempo.

Por ejemplo aquí te dejamos algunas de las lámparas de mejor calidad de una de las marcas reconocidas en apliques de pared y lámparas de pié.

No fomentar el consumo “fantasma”

Es bastante habitual que dejemos en stad by la mayor parte de los electrodomésticos. Son pocas las personas que apagan la pantalla del ordenador o la televisión cuando no la están usando. Lo mismo sucede con esas luces que se quedan encendidas sin que haya nadie que las esté utilizando. Esto es lo que llamamos consumo “fantasma”, pues está gastando nuestro dinero sin que nos demos cuenta.

Una manera sencilla de evitarlo es utilizar regletas en toda la vivienda. De esta manera podrás desconectar todos los aparatos eléctricos de una sola pasada y volver a conectarlos con facilidad. Y por supuesto no olvides apagar las luces en aquellos sitios donde no estás.

Invertir en aislamiento y electrodomésticos de clase A+

Una mala colocación de las ventanas o un defectuoso aislamiento en la vivienda son también causas muy importantes para gastar más dinero en electricidad. Igual sucede con los electrodomésticos que tienen que estar permanentemente en uso. Como por ejemplo el frigorífico, la lavadora, el lavaplatos o el microondas.

Asegúrate de contar con un buen aislamiento tanto en las paredes como en las ventanas y de colocar alfombras en la temporada de invierno. Aunque parezca una tontería las alfombras sirven como aislante y aumentas la temperatura considerablemente. Además de dar un aspecto mucho más acogedor a la estancia.

En cuanto a los electrodomésticos decántate por los de clase A+ para lograr una mayor eficiencia energética.

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